¡Hola! Como enseño tanto inglés como dibujo, explico un poco ambas cosas.
Lo primero será siempre hablar sobre nuestros objetivos para el curso y ver entre los dos cómo seguir adelante. Como cada alumno tiene intereses propios y es el profe quien debe adaptarse al alumno, y no al revés, la metodología dependerá de lo que quiera mejorar cada alumno, siempre desde la mayor flexibilidad posible y d...
¡Hola! Como enseño tanto inglés como dibujo, explico un poco ambas cosas.
Lo primero será siempre hablar sobre nuestros objetivos para el curso y ver entre los dos cómo seguir adelante. Como cada alumno tiene intereses propios y es el profe quien debe adaptarse al alumno, y no al revés, la metodología dependerá de lo que quiera mejorar cada alumno, siempre desde la mayor flexibilidad posible y desde una actitud cercana, didáctica y comprensiva.
Las clases de inglés, por tanto, las prepararemos según el nivel del alumno y las necesidades de cada uno. Intentaremos siempre, por un lado, imaginarnos en situaciones prácticas y desarrollar el vocabulario específico, con toda la paciencia que sea necesaria y, por otro, entender las reglas y las estructuras lingüísticas sobre las que se construye todo, al tiempo que nos reímos de (y frustramos con) las peculiaridades del idioma. Apostaremos por la inmersión y la conversación en inglés siempre que sea posible y no afecte la comprensión de lo importante, para ir poco a poco cogiendo confianza y soltura.
Para las clases de dibujo seguiremos la misma idea. En caso de principiantes empezaremos con las bases, esto es, la síntesis a formas, la luz y la sombra o las reglas básicas de composición y perspectiva, diseñando los ejercicios para ante todo, poco a poco, educar la vista y mejorar la habilidad manual, y así adquirir mayor soltura. En muchos casos usaremos los mismos objetos de la casa para plantear composiciones o como ejemplos de campo, por llamarlos de alguna manera, para trabajar sobre una base u otra. Con niños iremos con aún más calma, sin miedo a desviarse y experimentar, partiendo siempre de lo que les interese a los pequeños cada día en vez de tratar de imponerse y acabar aburriéndoles.
Al igual que en las clases de inglés, en casos de alumnos con más experiencia o necesidades específicas, organizaríamos las clases en torno a esa preocupación concreta. Por ejemplo, si alguien quiere mejorar sus retratos, entonces trabajaríamos sobre eso, desde la composición de retratos a la anatomía de los detalles. O si alguno quiere mejorar en una técnica concreta, nos centraríamos en ella.
Mi experiencia es ocasional e informal, pero siempre se me ha dado bien explicar y enseñar, y tengo la paciencia de un santo. Ahora mismo soy doctorando en el programa de Investigación en arte contemporáneo en la UPV/EHU, y en el futuro seguramente acabe de profesor a nivel universitario. Entretanto, mi mayor pega es que, siendo de Madrid, mi conocimiento de euskara es casi nulo. En eso, ruego paciencia :)
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