Cuando he enseñado he desarrollado sistemas sencillos, basados en la intuición, la espontaneidad y la diversión. Si es demasiado difícil no interesa, lo interesante es aprender jugando. Según el alumno y la situación se desarrollarían maneras ad hoc para él o ella, dependiendo de sus necesidades, nivel, etc. Tiene que ser divertido. Si no, creo que la enseñanza no funciona.
Suelo estar al tanto...
Cuando he enseñado he desarrollado sistemas sencillos, basados en la intuición, la espontaneidad y la diversión. Si es demasiado difícil no interesa, lo interesante es aprender jugando. Según el alumno y la situación se desarrollarían maneras ad hoc para él o ella, dependiendo de sus necesidades, nivel, etc. Tiene que ser divertido. Si no, creo que la enseñanza no funciona.
Suelo estar al tanto de las tendencias, cultura popular, etc, por eso es fácil crear marcos comunes para poder aprender. Lo más importante es que sea sencillo, práctico y divertido. Por lo tanto, estimulante.
Cada uno desarrollaría una experiencia personal sin un marco prefijado. Sin objetivos, sin "deadlines" y sin nada que pueda generar presión, algo que, en líneas generales suele ser contraproducente. Quizás en algunos casos para desbloquear alguna capacidad, pero no en líneas generales.
La enseñanza debe ser como un juego. Que aprendas sin darte cuenta mientras pasas un buen rato. Así creo que se alcanzan mejores resultados y la energía fluye sin cortapisas, que sería el óptimo en la enseñanza.
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