A lo largo de casi diez años que llevo dando clases, muchos alumnos se han llevado grandes alegrías al comprobar lo fácil y divertido que puede ser aprender a tocar un instrumento como la guitarra.
Siguiendo su propio ritmo y con un método que mantiene la motivación a lo largo del proceso de aprendizaje.
Clases dinámicas y divertidas, desde la pasión por la música.
A lo largo de casi diez años que llevo dando clases, muchos alumnos se han llevado grandes alegrías al comprobar lo fácil y divertido que puede ser aprender a tocar un instrumento como la guitarra.
Siguiendo su propio ritmo y con un método que mantiene la motivación a lo largo del proceso de aprendizaje.
Clases dinámicas y divertidas, desde la pasión por la música.